DeepTech en Latam: ¿Estamos listos para la innovación de laboratorio?
Deeptech nos está invitando a desarrollar soluciones basadas en patentes, moléculas y materiales avanzados ¿Está América Latina lista para dejar de importar tecnología y empezar a inventarla?
En la última década, Latinoamérica demostró que puede construir gigantes digitales. Startups como Nubank o Mercado Libre ya son parte de nuestra cotidianidad y nos mostraron el camino para desarrollar soluciones de gran impacto desde nuestra región. Sin embargo, el panorama de soluciones de alto impacto ya no solo está en las manos de las startups sino debemos hablar de Deeptech: ciencia aplicada que busca resolver problemas físicos, biológicos y climáticos desde laboratorios.
El Radar 2026: Una región que despierta
El ecosistema ha dejado de ser un experimento. Según el reciente Deep Tech Radar Latam 2025-2026, la región ya cuenta con más de 1,300 startups de base científica.
Brasil lidera el volumen con casi el 70% de las iniciativas, pero Argentina y Chile están marcando la pauta en biotecnología y soluciones para el cambio climático. Lo que hace especial al Deep Tech no es solo su complejidad, sino su capacidad de generar ventajas competitivas reales a través de la propiedad intelectual.
El Modelo “Oxelerator”: ¿Cómo lo hace Oxford?
Para entender cómo escalar esto en Latam, debemos mirar hacia el Reino Unido. La Universidad de Oxford, a través de vehículos como Oxford Science Enterprises (OSE), ha perfeccionado un sistema que las instituciones de ciencia e investigación podrían emular.
Su modelo, a menudo llamado coloquialmente “Oxelerator” por su capacidad de aceleración, no espera a que el científico toque la puerta de un inversor. Ellos co-crean la empresa desde adentro:
Capital Paciente: Entienden que una startup de fusión nuclear o edición genética no dará retornos en 24 meses.
Científicos-Fundadores con soporte de negocio: Oxford une al investigador del laboratorio con un CEO experimentado en escala comercial.
Participación Equitativa: La universidad es socia, no sólo un ente burocrático de licencias.
Este ecosistema ha permitido que Oxford sea hoy el centro número uno en Europa para spin-outs de Deep Tech, con hitos como Oxford Nanopore (secuenciación de ADN) llegando a valoraciones de unicornio.
El reto en Latinoamérica: El “Valle de la Muerte” es más profundo
A diferencia de una startup de software, una deep tech no lanza un MVP (Producto Mínimo Viable) en tres meses. Requiere años de I+D (Investigación y Desarrollo).
El reto del capital: El 72% de estas startups están en etapa semilla. El gran desafío para 2026 es el “escalamiento”: lograr que las inversiones pasen de los $500,000 USD iniciales a rondas Serie B de más de $20M USD para construir plantas piloto o laboratorios de alta escala.
La brecha regulatoria: Escalar una solución biotecnológica requiere permisos que varían drásticamente entre México, Colombia o Brasil, lo que frena la expansión regional rápida.
Casos de Éxito: Cuando la ciencia se vuelve negocio
No estamos hablando de teorías, sino de realidades:
NotCo (Chile): El ejemplo de oro que usa IA para reinventar la industria alimentaria.
Stämm (Argentina): Revolucionando la manufactura biotecnológica para hacerla continua y descentralizada.
Es importante hablar de iniciativas que está trabajando para construir un ecosistema de deeptech más sólido, por ejemplo MenteX, una iniciativa colombiana que está conectando empresas lideres de diferentes industrias con centros de investigación de universidades.
Vale la pena revisar el reporte publicado por Innpulsa Colombia en el 2024 donde expone el panorama DeepTech en Colombia demostrando su evolución a través de los años. 1
¿Qué nos hace falta para fortalecer la apuesta por el deeptech en la región para este 2026?
Informe Sciencipreneurs 2024 - https://www.innpulsacolombia.com/wp-content/uploads/2025/02/Informe_SCIENCEPRENEURS-2024.pdf


